31 de mayo de 2009

ARROZ CALDOSO CON CONEJO, CARACOLES Y VERDURA

Por tradición, los arroces caldosos deben cocerse en pucheros, en especial los de barro, aun que, en algunos casos, la diferencia no es perceptible si se usan cazuelas metálicas. El secreto de la cazuela de barro no es otro que mantener el fuego a intensidad mas baja y apagar el fuego un poco antes del tiempo requerido ya que el calor se mantiene bastante más. El resto de reglas para el arroz caldoso son las mismas, 4 partes de liquido por cada una de arroz y una vez cocido, jamás dejar reposar ya que de lo contrario se consumiría el caldo. La receta de hoy es sencilla de hacer. Si conseguís que el caldo quede denso pero a la vez fluido y los granos enteros, veréis que cosa más rica de plato.

Para 4 personas:

250 g arroz
8 trozos de conejo
1+1/2 litros de agua o mejor caldo de ave
250 g judías verdes tiernas
1 penca (opcional)
2 docenas caracoles limpios y hervidos
3 ajos
1 tomate maduro
100 g de garbanzos (en seco)
1 alcachofa
Aceite de oliva
Sal
Azafrán



Dejar la víspera los garbanzos en remojo. Por la mañana hervirlos un buen rato con agua y sal hasta que estén cocidos. Reservar. A la penca hay que quitarle los hilos, trocearla y hervirla con agua y sal durante un buen rato hasta que este tierna y haya perdido el gusto amargo. Reservar también. Salar la carne, limpiar y cortar las alcachofas en 8 trozos, trocear las judías, picar los ajos y rallar el tomate. En una cacerola de barro, sofreír a fuego lento la carne, la verdura, los ajos y finalmente el tomate. Una vez todo listo, agregar el agua o el caldo junto a las pencas y los garbanzos que habíamos reservado y dejarlo hervir durante una media hora. Este es el momento de agregar el arroz y los caracoles pero antes deberemos revisar si hay suficiente caldo. Recordemos que se trata de un arroz caldoso. Con el caldo hirviendo, agregar el arroz, los caracoles y el azafrán, rectificar de sal si fuese necesario y dejar cocer 20 minutos más. Servir inmediatamente.

24 de mayo de 2009

ARROZ CALDOSO DE PULPO

En marzo probamos el arroz meloso de pulpo, hoy vamos a hacer algo parecido pero en arroz caldoso y vamos a sustituir las alcachofas por col y patata.

Para 4 personas:

300 g arroz bomba
1 pulpo de unos 2 kilos
2 cardos (pencas)
1 patata pequeña
2 dientes de ajo
8 o 10 trozos de ajetes tiernos
1 tomate
1/4 col
12 colas de gamba (Opcional)
1 ñora
Perejil muy picadito
Un vasito vino tinto
Una tacita de aceite de oliva
Sal



Introducir en una olla el pulpo con un vasito de vino tinto y llevarlo a ebullición. El propio pulpo ira soltando agua a medida que se vaya cociendo. Mantener a fuego lento y de vez en cuando darle la vuelta hasta que este tierno (aprox. 1 hora). Trocearlo y reservarlo junto al caldo que haya soltado. En una cazuela de barro sofreír a fuego lento la ñora, los ajos, la patata troceada, las pencas, los ajetes y la col cortada en trozos algo grandes ya que si no luego se deshace y desaparece. Picamos la ñora junto a los ajos y el perejil. Sofreímos el tomate y cuando empiece a oscurecer añadiremos la picada y el caldo del pulpo que habíamos reservado (nos hará falta algo menos de 2 litros por lo que si no tenemos suficiente podemos añadir agua hasta completar) y dejaremos cocer 5’ a fuego fuerte, luego añadiremos el arroz. y cuando empiece a hervir nuevamente bajaremos el fuego hasta conseguir una ebullición regular pero no muy fuerte durante unos 17 minutos mas. Cuando falten 5 minutos para terminar, añadir unos 300 g del pulpo cortado a trozos pequeños y las gambas. Acordaros que el arroz caldoso hay que servirlo inmediatamente. El pulpo restante se puede congelar ya troceado y se puede utilizar para aperitivos o para preparar otro de arroz cuando queramos. Tampoco hará falta añadir colorante dado que el caldo obtenido del pulpo es muy oscuro y será suficiente para darle color al arroz.

10 de mayo de 2009

ALL I PEBRE

El all i pebre es una sabrosísima salsa espesa cuyos principales ingredientes son, como su nombre indica, el ajo y el pimentón. Como ocurre con bastante frecuencia en cocina, por metonimia, esta salsa se asocia al principal ingrediente con que se guisa y que en la zona de la Albufera de Valencia es la anguila. Por tanto, al hablar de all i pebre, se entiende que nos referimos a un guiso de anguilas, aun que no siempre sea así. Podemos encontrar esta salsa en compañía de muchos otros pescados, (bacalao, lubina, rape, congrio, lisa, etc) incluso de verduras u hortalizas (coliflor, calabaza ó patatas) y carne (conejo o cabrito). Su sencillez de elaboración y su bajo coste hace que sea plato, tanto de aperitivo en bares de las poblaciones costeras, como de almuerzo o comida principal. Finalmente indicar que la gracia del plato es conseguir que la textura de la salsa sea la adecuada para poder mojar pan y como dice el refrán, cada maestrillo tiene su librillo, hay quien la espesa con pan y almendras fritas o los sustituye por harina y piñones. Hay quien lo hace sofriendo cebolla a fuego muy lento hasta casi caramelizarla. También se puede poner patata tronchada con lo que además de darle consistencia al plato, su fécula actúa de espesante.

Para 4 personas

1 kg de anguilas medianas
10 ajos
Guindillas (1 ó 2 según lo que nos guste el picante)
2 cucharadas soperas pimentón
50 g de harina
1/2 litro de agua
1 docena de almendras
4 bayas de pimienta
3 ramitas de perejil
Aceite
Sal

Se lavan las anguilas con agua fría y se cortan las cabezas y las puntas de las colas. Se vuelven a lavar y se secan con un paño. Una vez limpias se cortan en trozos de unos dos dedos de largo y se reservan. En una cazuela de barro (también puede ser de hierro) calentar abundante aceite y sofreír a fuego lento las almendras y reservar también. En el mismo aceite y a fuego lento, sofreiremos los ajos enteros y sin pelar a los que habremos hecho un corte profundo y las guindillas, hasta que se doren. En ese momento sacaremos un par de ajos y las guindillas y las guardaremos. Añadiremos el pimentón y la harina, removeremos e inmediatamente, antes de que se queme, añadiremos el agua caliente. Cuando levante el hervor echaremos las anguilas, la sal y se deja que cueza todo durante 15 ó 20 minutos. 5 minutos antes de que finalice la cocción, se añade una majada que habremos preparado en el mortero con los ajos reservados, las almendras, la pimienta, el perejil y la sal. Servir inmediatamente en la misma cazuela de barro. Y como sobre gustos no hay nada escrito, hay quien añade al majado una pizca de canela y un par de clavos. Si quisiéramos añadir patata, la echaremos junto a las anguilas ya que necesitan unos 20 minutos para estar cocidas.

19 de abril de 2009

PAELLA DE ALETAS DE POLLO

No es nuevo que en este blog digamos que hay miles de recetas de arroz y por añadidura, de la paella. La imaginación de los pueblos ha provocado que con ingredientes humildes se preparen platos que sorprenden a propios y extraños y no hay otro secreto que no sea las proporciones justas entre agua, aceite, fuego y el recipiente con que se prepare. Por supuesto que la calidad de los ingredientes tiene que ver, pero por muy buen género que tengamos, si no se respetan proporciones y tiempos de coccion, el resultado puede ser catastrofico. Y hablando de ingredientes humildes, fijaros hoy, con que poco vamos a preparar una paella:

Para 6 personas necesitaremos:

600 g de arroz
½ kg aletas de pollo partidas
½ pimiento rojo
2 alcachofas
150 g de judia verde ancha
1 tomate maduro
3 dientes de ajo
1 cucharadita de pimentón dulce
6 cucharadas de aceite
Azafran
3.5 litros de agua o mejor, caldo de pollo
Sal

Limpiar y salar las aletas, cortar el pimiento rojo en tiras, quitar las hojas exteriores de las alcachofas y hacer 8 trozos de cada una. Pelar y picar los ajos y el tomate y finalmente quitar las puntas de las judias y trocearlas. Echar aceite y un poco de sal en la paellera y sofreir las aletas hasta que queden bien doradas, continuaremos con el pimiento, las alcachofas, las judias y cuando ya este todo bien sofrito, añadiremos el tomate y los ajos. Retirar y reservar las tiras del pimiento para adornar luego la paella. Cuando el tomate este tambien sofrito añadir el pimentón e inmediatamente el arroz y le daremos unas vueltas. Regar con el agua o caldo hirviendo, añadir el azafrán, distribuir los trozos de pimiento reservados, rectificar de sal si fuese necesario y dejar 10 minutos a fuego fuerte y 8 a fuego suave. Apagar y dejar reposar unos cinco minutos antes servir.

5 de abril de 2009

MUSOLA (CAZON) SECADA AL SOL

En diversas ocasiones hemos comentado que el deshidratado y el salazón son formas de conservar los alimentos. También, a finales de agosto del año pasado hablamos de la musola (En Javea tiene diversos nombres como passadora, cassó o tollo) y decíamos que una de las formas de degustarse es secada al sol y pese a que tanto esta como los capellanes secos fueron tapa popular en tabernas de esta zona, lo cierto es que hoy en día su consumo ya no se encuentra tan arraigado en nuestra gastronomía, pero no por ello, quiero evitar presentaros a la mussola secada al sol por si algún nostálgico quiere disfrutar de sabores de antaño.

Ingredientes:

Mussola
Agua (mejor agua de mar)
Sal


Es preferible elegir musola recién capturada y dado que normalmente llegan a las lonjas desvisceradas y ya peladas, solo tendremos que limpiarlas con agua y sal (o mejor con agua de mar), escurrirla y colgarla al sol. Dependiendo de la fuerza de este y de la humedad ambiental que haya, en unos días estará lista para su consumo. Una vez seca, la guardaremos en sitio seco y aireado. Su forma de prepararla es muy similar a la de los capellanes, es decir, asada a la brasa o a la llama, troceada y rociada con un buen aceite de oliva.

29 de marzo de 2009

ARROZ MELOSO CON PULPO

No me cansaré de afirmar que nos encontramos en la zona arrocera por excelencia. En el recetario popular son cientos las recetas de arroz que podemos encontrar, empezando por la costa, con una cocina fresca basada en productos del mar y acabando en el interior con una cocina más austera con ingredientes derivados de la caza y productos de montaña. Hoy vamos con un arroz meloso con pulpo al que hemos agregado un poco de verdura.

Para 4 personas necesitaremos:

Un pulpo de 1 kg aproximadamente
8 colas de gamba
2 Pencas
300 g arroz
1 tomate maduro
2 ñoras
2 Ajos
Unas ramitas de perejil
Azafran
Algo menos de 2 litros de caldo de pescado
2 Alcachofas
Aceite
Sal


Poner en una cacerola unos 3 litros de agua y cuando hierva meter el pulpo y dejarlo cocer durante poco mas o menos una hora. Sacarlo, dejar enfriar y trocear. Limpiar y trocear las alcachofas y las pencas en cuartos, En una sarten gazpachera echar aceite y sal y sofreir a fuego lento, los ajos pelados, las ñoras y reservar. En el mismo aceite continuar con la verdura troceada hasta que veamos que empieza a coger color. Mientras en un mortero picar un poco el tomate, la ñora sofrita, los ajos y el perejil. Seguidamente añadir la picada del mortero y cuando el tomate este frito, añadir unos 400 g de trozos de pulpo, (el resto podemos guardarlo para otras recetas), darles unas vueltas y finalmente regar con el caldo de pescado (tambien podriamos utilizar el caldo de donde hemos hervido el pulpo). Dejar cocer todo unos 5 minutos, añadir el arroz y el azafrán y cuando empiece a hervir bajar un poco el fuego. Dejar cocer unos 15 minutos, ajustar de sal, echar las colas de gamba y continuar unos 3 minutos más. Dejar reposar un par de minutos antes de servir.

21 de marzo de 2009

NARANJAS

No seria logico que hablando de la gastronomia de nuestra costa levantina y en especial de la Comunidad Valenciana, no dedicasemos un dia a las naranjas. Se trata de un cultivo originario del sur de China que data de hace unos 4000 años. Existen diversas teorias sobre quien las trajo a occidente aun que si parece hay unaminidad en que fueron los arabes durante el siglo X quienes implantaron su cultivo por nuestra Comunidad y nos enseñaron a apreciar ese sano equilibrio entre dulzor y acidez que ademas nos aporta vitaminas, antioxidantes, fibra y oligonutrientes naturales. Finalmente indicaros que su uso en la cocina es muy variado, pudiendo ser utilizadas en postres, ensaladas, fabricación de helados, sorbetes, aromatizantes de carne y arroces y, como no, como zumo natural. Hoy vamos a hacer dos postres con naranjas pero vamos a darles un toque especial y utilizaremos

2 ramitas de romero (podeis hacerlo con otro tipo de hierba aromatizante)
3 cucharadas de miel
8 naranjas grandes
3 cucharadas azucar moreno
10 hojitas hierba buena y/o menta
Aceite de oliva
1 limon
Grand Marnier o Cointreau (opcional)

Naranjas al romero

Cortar unas ramitas de romero de unos 15 cms aproximadamente, lavarlas en agua, secarlas y reservar. En un cazo calentaremos algo menos de ½ litro de agua y echaremos el romero y la miel, cociendo a fuego suave y removiendo durante unos 4 ó 5 minutos. (Os quedara un jarabe con un color muy oscuro pero no pasa nada). Retirar del fuego y dejar enfriar. Pelar la mitad de las naranjas, quitarle bien la parte blanca, cortarlas en rodajas horizontales de poco mas o menos 1 cm y colocarlas extendidas sobre una bandeja o un bol. Colar el jarabe que habiamos reservado, echarselo por encima de las naranjas cubriendolas y meter en la nevera un par de horas. Antes de servir adornar con una ramita fresca de romero.


Naranjas con aceite de oliva

Procederemos con las 4 naranjas restantes de igual manera que antes, es decir, pelar, quitar la medula blanca, cortar en rodajas y colocar en bandeja o bol. Rociarlas con el zumo de limon para evitar se oxiden, espolvorear con el azucar moreno, regar con aceite de oliva (yo he utilizado aceite aromatizado con albahaca). Trocear las hojitas de hierba buena o menta, añadirlas por encima y meterlo todo en la nevera a enfriar. Para aquellos que deseen echarle un poquito de licor, un chorrito de Grand Marnier o Cointreau en el momento de servir les ira muy bien.

15 de marzo de 2009

HUEVA DE SEPIA

Si la semana pasada comentamos el hígado de rape, esta semana lo haremos con otro bocado que tengo que reconocer me vuelve loco. Me refiero a la masa que forman los huevos de la sepia en su interior. Estas bolsas de forma ovalada tienen el mismo sabor que la propia sepia pero con una textura mucho mas blanda. Las podéis encontrar frescas en las pescaderías y también congeladas a un precio bastante asequible. (Entre 9 y 12 € el kilo) Existen además diferentes formas de cocinarlas, hervidas, a la plancha, fritas o salteadas, rebozadas en harina, guisaditas, al horno y como acompañamiento de diferentes platos de arroz. Yo las suelo tomar como entrante o aperitivo y hoy voy a prepararlas a la plancha unas y hervidas las otras, dos formas muy sencillas para que podáis comparar. Luego que cada uno decida como las prefiere.

Los ingredientes que necesitaremos son:

Huevas de sepia (frescas o congeladas)
Aceite
Ajos
Perejil y pimentón
Mayonesa o ajoaceite.
Laurel

Hueva a la plancha

Limpiar y salar las huevas. Con la plancha caliente, echar unas gotas de aceite para que no se peguen y asarlas ligeramente por los dos lados (un par de minutos como máximo). Preparar en el mortero una picada con ajo, perejil, pimentón y sal. Colocar las huevas en un plato y echar la picada por encima.




Hueva hervida

Limpiar las huevas, poner una cazuela con agua, sal y una hojita de laurel. Cuando empiece a hervir, echar las huevas y dejar cocer entre 4 y 6 minutos según el tamaño. Si os sueltan un poco de espuma, quitarla con la espumadera. Dejar enfriar, colocar en un plato y acompañar de mayonesa o ajoaceite.

Podéis ir jugando con las salsas, yo creo que admite todo, hervidas con la salsa de ajo y perejil, a la plancha con un poco de pimentón dulce o picante. Alguna guindilla etc. Ya me contareis.

8 de marzo de 2009

HIGADO DE RAPE

Y continuando con el otro cerdo del mar, "el rape", hoy vamos a hablar de su higado. Curiosamente, esta es la parte menos conocida de dicho pescado y la que más juego gastronomicamente hablando puede darnos. En Cataluña por ejemplo, lo utilizan para preparar la picada que luego se echa a los platos de pescado, en Japon lo hierven envuelto en papel trasparente y luego hacen dados que sirven acompañados de diversas salsas. En la Comunidad Valenciana hay quien lo hierve junto a la cabeza del rape para elaborar caldos con los que luego cuecen el arroz. Tambien puede cocinarse como lo hariamos con otro tipo de higado, a la plancha o frito. Personalmente lo encuentro un verdadero manjar pero entiendo que dada su textura y su fuerte sabor, haya personas que no les guste. Hoy voy a prepararlo como si de un entrante se tratara, pero de dos formas diferentes, simplemente a la plancha por un lado y enharinado y frito por el otro.

Ingredientes

Higado de rape
Harina
Aceite de oliva
Limon
Sal

Pedir al pescadero que nos lo corte en láminas de poco más o menos un centímetro y cuando vayamos a usarlo lo lavamos bien lavado en el grifo y lo secamos. Por supuesto interesa que sea fresco y no conviene que este en la nevera mucho tiempo. Cuanto antes lo consumamos, mejor.

A la plancha

Calentar la plancha, echar un chorrito de aceite para que no se pegue y dorar el rape por ambos lados. Retirar, salarlo un poco, servirlo en un plato junto a un chorro de aceite de oliva

Enharinado frito

Recomiendo esta forma de cocinarlo para los menos partidarios de sabores fuertes. Coger las láminas y trocearlas, salarlas. Rebozar ligeramente los trozos y freirlos en una sarten con aceite no muy caliente. Dejar escurrir en papel absorbente para evitar el exceso de grasa. Colocar en un plato con un fondo de lechuga y servir junto a unas rodajas de limon.

28 de febrero de 2009

POLLO ASADO

Hace unos años, especialmente en los de la postguerra, los ingresos familiares provenian de la suerte de las cosechas. Para garantizarse el abastecimiento, la mayoria de las familias tenian en su propia casa, pollos, gallinas, conejos y quien podia, criaba un cerdo que posteriormente mataba con ayuda de los vecinos. La receta de hoy va a ser una especie de homenaje a esa epoca ya que vamos a utilizar ingredientes basicos como son, cebolla, tomate y rovellones para preparar un pollo exquisito.

Nos hara falta:

1 Pollo troceado (si se prefiere se puede comprar solo muslos)
Rovellones y/o champiñones (si no es temporada de rovellones, pueden ser de bote)
2 Cebollas
½ cabeza de ajos
4 hojas de laurel
Nuez Moscada
Pimienta negra molida
½ bote tomate troceado
Perejil
Aceite oliva
Sal


Trocear y salar el pollo. En una cazuela de barro grande sofreírlo. Cuando empiece a estar dorado añadir la cebolla cortada en cuartos y poco después los champiñones o rovellones y darles un par de vueltas a todo. Añadir las hojas de laurel y los ajos cortados por la mitad a lo largo. Echamos nuez moscada y un poco de pimienta negra molida. Escurrir el caldo de medio bote de tomate troceado, sal y una picada de perejil y echarlo todo dentro. Dejarlo cocer a fuego lento hasta que se reduzca el caldo que ira soltando y quede solo aceite. Si vemos que se pega, mover la cazuela con cuidado de no quemarnos, pero no meter la paleta porque puede deshacerse la carne.