27 de agosto de 2012

PAELLA DE VERANO


La paella de hoy es humilde, es una paella hecha con ingredientes típicos del verano, de ahí su nombre. Berenjena, pimiento, judía, cebolla, tomate, todo de nuestra luminosa huerta mediterránea, esa huerta antes llena de modestas casitas con sus riu raus y hoy remplazadas por lujosos chalets. Esa huerta plácida surcada por angostos caminos de tierra, hoy sustituidos por vías de asfalto. Permitidme hoy que dedique esta receta a todos aquellos quienes antaño no tenían para comer mucho más que el fruto de su propia cosecha. El plato de hoy bien podía ser uno de aquellos que las familias se comían en la puerta de sus casas de campo, bajo la parra y junto a una buena ensalada de cebolla y tomate bien aderezada de aceite, sal y vinagre.

Para 4 personas

300 g de arroz
1/2 pimiento rojo
1/2 pimiento verde
1 berenjena
1 manojo pequeño de ajos tiernos
1 cebolla mediana
¼ kg judías largas
2 tomates maduros
1.5 litros caldo verdura
Una pizca de romero fresco
Azafrán
Aceite
Sal

Cortar la berenjena en rodajas de un centímetro aproximadamente. Despuntar y trocear las judías y pelar y cortar la cebolla en juliana. Limpiar y cortar los ajos. En una paella echamos bastante aceite y sal y salteamos pimiento y la berenjena durante unos 7 minutos. Reservar. En el mismo aceite sofreímos la cebolla picada, los ajos tiernos y la judía. Continuamos con el tomate pelado y picado y una vez transcurridos  3 minutos, agregamos el arroz . Remover todo junto durante unos 3 minutos más. Regamos todo con el caldo de verduras y al hervir, ajustar de sal y echar el azafrán. Dejar 10 minutos a fuego fuerte, repartir la berenjena y el pimiento que habíamos reservado y dejar otros 7 minutos a fuego moderado hasta que se seque todo el caldo. Una vez apagado el fuego, repartir por encima unas ramitas de romero fresco y dejar reposar un poco.

12 de agosto de 2012

CALABACIN MACERADO


Espero que la receta de hoy os sorprenda tanto como a mí. Lo probé como aperitivo pero pienso que perfectamente podría servirse como acompañamiento de una carne. Del calabacín ya hemos hablado en diversas ocasiones y poco más podemos añadir. Su alto contenido en agua hace que se trate de una hortaliza con muy poco poder calórico aun que dada su capacidad de absorción de aceite, este puede variar dependiendo de la forma en que lo guisemos. También deciros que tiene efectos diuréticos, laxantes y previene la hipertensión. La receta nos la ha facilitado nuestra amiga y seguidora del blog Bea de Alcoy y es la siguiente:

Ingredientes

1 calabacín tierno (unos 400 g aprox.)
Aceite de oliva (virgen o intenso)
1 cucharada sopera de sal
3 partes de agua
1 parte de vinagre

Elegiremos calabacín o calabacines pequeños y tiernos ya que los grandes suelen tener muchas pepitas y la carne más dura, lo que nos estropearía el plato. Lo primero que hay que hacer es cortarlo en crudo en cuadritos pequeños (1/2 cm más o menos). Si podéis hacerlo con una mandolina, mucho mejor ya que se quedarán todos los trozos igualados. Luego los dejaremos en maceración con agua, sal y vinagre durante una hora. Probaremos y si no está a nuestro gusto de vinagre, podemos añadir más o bien más agua si no lo queremos tan fuerte y lo dejaremos un poco más. Teniendo en cuenta que cuanto más rato esté más tomará del vinagre, podemos ir probando de vez en cuando hasta que esté a nuestro gusto. Repasar con un colador y meter en un tarro de cristal cubierto de aceite. Este aceite también puede perfumarse con un poco de ajo y especies como orégano, tomillo o romero. Axial de sencillo y así de simple. También podría cortarse en tiras  finas y largas de unos 10 cms y así tendríamos un plato de. . . . . boquerones vegetarianos

5 de agosto de 2012

ENSALADA DE BACALAO Y GARBANZOS


El plato de hoy nunca falla. Sea único o como acompañamiento, las ensaladas soin el plato por excelencia del verano. Su frescura y sus bajas calorías las hacen bienvenidas a todas horas.

Para 4 personas

250 g de bacalao desalado
300 g de garbanzos hervidos
3 tomates maduros
200 g de espinacas
2 huevos
4 pepinillos en vinagre
9 cucharadas de aceite de oliva
3 cucharadas de vinagre
Sal
Pimienta

Trocear, lavar y escurrir las espinacas. Hacer una cruz en la base de los tomates y escaldarlos en una cazuela con agua hirviendo hasta que veamos que la cruz se abre y empieza a desprenderse la piel, Reservar hasta que estén frios, entonces pelar y cortar en rodajas. Cortar el bacalao ya desalado en trozos pequeños. Picar el pepinillo. Poner a hervir los huevos hasta que estén duros y luego, una vez frios, pelarlos y picarlos. Preparar una vinagreta con el aceite, el vinagre, la sal y la pimienta. Es hora de montar el plato. En una bandeja lo suficientemente grande como para que quepa todo, colocar en el fondo las espinacas, sobre estas, el bacalao y los garbanzos. Encima, las rodajas de tomate y finalmente el pepinillo y el huevo. Regar  con la vinagreta y a comer.
Nota. Si preferis, podeis cambiar las espinacas por canónigos o por una mezcla de canónigos y rucula.

29 de julio de 2012

CONSERVA DE TOMATES


La semana pasada comentamos la deshidratación como metodo tradicional de conservación de los sabrosos tomates de temporada. Hoy, a petición de varios de los seguidores de este blog, os explicaré la manera de hacer conserva con ellos.

No pongo cantidades para que cada uno haga lo que su cosecha le permita. Solo deberemos tener a mano:

Tomates maduros.
Tarros de cristal herméticos (con la tapa sin oxido).

Los tarros se pueden comprar o podeis re-utilizar los de otras conservas, como he hecho yo. Lavar los tomates bien y hacerles una cruz en su base. Poner una cazuela con agua al fuego y cuando empiece a hervir, los escaldaremos durante unos minutos hasta que veamos como la cruz que le habiamos practicado se va abriendo y la piel separando. Dejar enfriar y quitar toda la piel. Una vez tengamos todos los tomates pelados, podemos trocearlos o triturarlos (a gusto de cada uno). Sea como sea, iremos dejando los trozos en un escurridor a fin de que suelten el agua que tienen. Finalizado este punto, procederemos, con la ayuda de una cuchara, a rellenar los tarros de cristal bien limpios, con los trozos de tomate. Es importante no dejar aire dentro por lo que podemos ir removiendo y apretando con la cuchara hasta que quede el tarro totalmente lleno. Cerraremos bien con las tapas. Cogeremos una cazuela lo suficientemente grande como para que quepan todos los tarros que hemos hecho, pondremos un paño de algodón abajo y los tarros encima bien juntos y apretados unos con otros. Esto se hace para evitar que se den golpes entre ellos o con el fondo de la cazuela ya que de lo contrario, podría romperse el cristal. Cubrirlos totalmente con agua y lo pondremos a hervir con la tapa puesta. Una vez veamos que empiezan a salir burbujas, romperemos el hervor añadiendo agua fría. Esperar a que empiece a hervir de nuevo y dejar unos 15 ó 20 minutos aproximadamente. Apagar el fuego y dejar que se enfrie el agua. Retirar los tarros, secarlos, etiquetarlos con la fecha del dia y guardar en sitio fresco. Los de la foto se hicieron en julio del año pasado. Si cuando vamos a abrir los tarros, vemos que alguna de las tapas se ha hinchado o supura, tirarlo a la basura y por supuesto, no comerse el tomate.

24 de julio de 2012

TOMATE SECO FRITO


El domigo pasado se celebró el III Encuentro del Tomate Autoctono de Jesus Pobre. Se trata, como su nombre indica, de una exibición y degustación del tomate realizada por agricultores y aficionados a la horticultura, donde se intercambian semillas, plantas y se comparten experiencias respecto a su producción. No se me ocurre mejor homenage a la Organización y entidades colaboradoras como “Llavors d’aci” que presentaros hoy un plato relacionado con esta solanacea.

El 23 de diciembre del 2007, cuando este blog estaba todavía naciendo, ya os explique como se secaban y se deshidrataban los tomates para poder disfrutar de ellos durante todo el año. Después he ido publicando diferentes platos en los que estas eran uno de sus ingredientes (borretas, quiche, guisados con melva etc). En lo único que me gustaría hacer hincapié es en que procuraremos siempre elegir tomates autoctonos y deshechar las variedades hibridas carentes de sabor en la mayoría de los casos.

Hoy optaremos por la versión más sencilla, simplemente frito y nos hará falta:

Tomates secos
Oregano
Aceite


Lo primero y más importante, como siempre, es re-hidratarlos dejandolos en agua tibia durante un par de horas. Luego los secaremos bien con un paño. Calentar aceite en una sarten y freirlos apenas ya que si no se pasan enseguida. Colocar en un plato, espolvorear con un poco de oregano y regar con aceite. Los podemos utilizar como aperitivo, entrante o como guarnicion. Vereis que cosa más buena.

15 de julio de 2012

ARROZ MELOSO CON LANGOSTINOS Y PULPO


Se dice que un buen plato favorece la convivencia de familias y amigos a la vez que adorna las fiestas. En el de hoy, tal vez un poco pesado para la época en que nos encontramos, utilizaremos un marisco cuya variedad más apreciada, se obtiene en nuestro mar Mediterraneo. Su posibilidad de congelar y su bajo precio, lo convierte en uno de los crustaceos más consumidos.

Como siempre, para 4 personas deberemos  aprovisionarnos de:

8 langostinos
300 g de arroz
16 almejas
½ kg de pulpo troceado
1 pimiento rojo
2 ñoras
75 g de judías verdes
2 tomates maduros
2 dientes de ajo
1 ramita de perejil
1.5 litros de caldo pescado
Aceite Oliva
Colorante
Sal

Cuando voy a la pescateria y veo un pulpo grande y a buen precio, lo compro, lo congelo unos dias para ablandarlo, lo hiervo, lo troceo y coloco los trozos de una bandeja, sin que lleguen a tocarse, separo las capas con papel fin y al congelador. Con ello consigo que se congelen los trozos independientemente. Luego solo hay que meterlo en una bolsa y a disfrutar. Que te apetece una cervecita fresca, sacas un puñado de trozos, descongelas, un poco de mahonesa, o un chorrito de pimenton y aceite y ya tenemos tapa. Que, como hoy, necesito un poco para un buen arroz, solo hay que abrir el congelador y sacar la cantidad que precisemos. El caldo de hervirlo tambien se puede congelar y si quereis, podeis mezclarlo con el caldo de pescado para hacer este arroz pero tened en cuenta que es muy concentrado y salado por lo que iremos como mucho cuidado de no pasarnos a la hora de salar el arroz. Lo primero que tenemos que hacer es dejar, al menos una hora las almejas en agua muy fria y sal para que suelten toda la arena. En una sarten honda (de las de dos asas), calentamos un poco de aceite y sofreiremos, a fuego lento, los dientes de ajo y las ñoras despepitadas y reservaremos. En el mismo aceite le daremos un par de vueltas a los langostinos y retiraremos tambien. Mientras, pelar y picar pequeño el pimiento rojo, trocear las judías, y pelar y picar los tomates. Retirados los langostinos, continuamos con el pimiento y las judías. En el vaso de la batidora echaremos el tomate, los ajos, la ñora y una ramita de perejil, lo trituraremos todo y lo añadiremos a la cazuela. Cuando el tomate empiece a oscurecer, echaremos el pulpo troceado y el arroz y le daremos unas vueltas. Regaremos con el caldo hirviendo, añadiremos el colorante, rectificaremos de sal si hiciese falta, repartiremos los langostinos por encima y dejaremos cocer a fuego medio, unos 17 ó 18 minutos. Se trata de un arroz meloso por lo que tiene que quedaros un poco de caldo. 3 ó 4 minutos antes de apagar el fuego, echaremos las almejas para que se abran. Buen provecho

9 de julio de 2012

GAZPACHO DE ALMENDRAS


El almendro fue traido a la peninsula probablemente por los fenicios. A mi personalmente me agrada tanto su fruta como el arbol en si ya que en verano se aguanta verde y en invierno la oclusion de sus flores rompe con una primera nota de color en el paisaje invernal. Desde el punto de vista medicinal, el aceite de almendra dulce es espasmolitico y se emplea en el tratamiento de enfermedades del sistema urinario: es util en casos de calculos biliares y renales y mejora el tránsito intestinal. Gastronomicamente hablando, que es lo que nos interesa, las almendras se pueden comer enteras crudas o fritas, picadas son muy utilizadas en repostería y su aceite se puede usar como aromatizante en pasteles,  galletas, platos salados, licores o mazapan. Hoy, por aquello del calor, vamos a preparar algo tan sencillo como un gazpacho de almendras y para ello nos hara falta.

Para 4 personas

50 g de almendras crudas y peladas
75 g de miga de pan
1 diente de ajo
1 cucharada sopera de vinagre de Jerez
3 cucharadas soperas de aceite de oliva
Sal
600 cl de agua fria

Poner las almendras en un mortero lo suficientemente grande para que quepan bien, junto a un diente de ajo pelado, un pellizco de sal y picar hasta conseguir una pasta. Remojar la miga de pan en agua fria, escurrirla, añadirla al mortero y mezclar bien. Es hora de añadir el aceite poco a poco. Con el mazo del mortero continuaremos amasando hasta conseguir una especie de pasta de consistencia un poco más espesa que una mahonesa. Echar el vinagre. Ahora traspasaremos el contenido del mortero a un vaso de batidora grande, añadiremos el agua bien fria y lo mezclaremos todo bien hasta se deshaga totalmente la pasta de la almendra y nos espese. Repartirlo en tazones, adornar con 2 almendras y servir bien frio.

1 de julio de 2012

CAZUELA DE VERDURAS


Ha llegado el verano y es tiempo de aprovechar al máximo las verduras, hortalizas y frutas que adornan con su color nuestros mercados. Tambien apetece comer en terrazas o jardines y los menus se vuelven más ligeros y fáciles de preparar. Aquí teneis una muestra de ello.

Como siempre, para 4 personas:

1 calabacín
1 berenjena
1 cebolla
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
200 ml salsa tomate (ya frito)
150 g de bacon (u otro tipo de carne)
4 huevos
1 cucharadita de las de café de orégano
1 cucharadita de las de café de romero
Aceite
Sal
Pimienta

Limpiamos las verduras, las pelamos y las cortamos en dados pequeños. En una cazuela de barro con bastante aceite iremos sofriendo la verdura por separado y reservando. Una vez todo sofrito lo incorporaremos a la cazuela y añadiremos el bacon cortado en tiras finas y la salsa de tomate. Lo dejaremos unos minutos, salaremos y espolvorearemos con las hierbas y la pimienta. Finalmente añadiremos los huevos y meteremos en el horno precalentado a 200 º hasta que estos cuajen (no más de 5 minutos). A mojar pan. Para aquellos que no son muy amigos del bacon, podeis sustituirlo por carnes como pollo, conejo o costillas de cerdo, en cuyo caso debereis sofreirla antes que las verduras. Buen provecho

17 de junio de 2012

RAPE AL HORNO


Estoy seguro que a la mayoria de vosotros os ha ocurrido alguna vez lo que a mi hoy: Unos amigos han venido a tomarse un aperitivo y han acabado quedandose a comer. La receta que os presento es ideal para  esto ya que en un momento y sin ningun tipo de complicación, se prepara un plato digno de una boda.

Nos hará falta.

5 colas de rape
2 patatas
2 cebolla
5 dientes de ajo
1 vaso (de los de agua) de caldo de pescado
Una cucharadita de pimenton
Colorante
Pimienta blanca
Una ramita de perejil (opcional)
Aceite de oliva
Sal


Lo ideal es que el rape sea fresco pero hoy he utilizado unas colas que tenía en el congelador por aquello de la improvisación. Tambien suelo tener caldo de pescado congelado. Si no fuese ese el caso vuestro y podeis ir a comprar con antelación,  preparar el caldo poniendo a cocer en una cazuela con agua, las cabezas del rape, el colorante, una ramitas de perejil y sal. Mientras pelar y cortar las patatas en rodajas de un centimetro aproximadamente, los ajos laminados y la cebolla en juliana. Calentaremos en una sarten aceite y doraremos ligeramente las tres cosas. En una bandeja de horno colocaremos el contenido de la sarten de base, las colas de rape previamente salpimentadas por encima, repartiremos el pimenton y un chorro de aceite. Finalmente echaremos el vaso de caldo de pescado y lo meteremos en el horno precalentado a 200º durante unos 15 minutos. Sabremos que el rape esta bueno cuando veamos que la carne empiece a separarse de la espina central. Un vinito blanco seco y sobre todo fresco acompañará muy bien.

10 de junio de 2012

SOPA DE AJO


No es que durante estas fechas y por estas tierras apetezca una sopa como esta pero la verdad es que la tenia en el tintero ya hace algún tiempo y seguro que a alguien le viene bien todavía probarla. La sopa de hoy tiene unos orígenes muy humildes y dependiendo de la zona donde viva cada uno, ciertas características típicas, aun que la base es siempre la misma: el ajo, el pan, el agua o caldo y el pimentón o pimientos choriceros. Verduras, hortalizas, incluso pescado se le puede añadir pero, que queréis que os diga, yo sigo siendo de los clásicos que prefiere  la sopa de ajo tradicional y típica de las zonas frías interiores.

Para 4 personas nos hará falta

4 huevos
8 dientes de ajo
100 g de jamón serrano
8 rebanadas (de barra) de pan duro
1 + ¼ litro de caldo de ave
1 hojita de laurel
3 cucharadas, de las de café, de un buen pimentón
Aceite de oliva
Pimienta negra
Sal
 

Cortar las rebanadas de un centímetro aproximadamente y quitar la corteza. En una cazuela de barro calentar aceite y sofreír los dientes de ajo pelados y laminados y el jamón cortado a taquitos pequeños. Cuando los ajos empiecen a coger color, agregaremos el pan y le daremos unas vueltas también. Quitar del fuego la cazuela, esperar un minuto a que baje el calor (en barro tarda un poco) y echar el pimentón. Esto se hace para que no se queme ya que si eso ocurriera amarguearía y estropearía la sopa. Removemos un poco para que se mezclen los sabores, añadimos el caldo de ave y el laurel, volvemos a poner la cazuela al fuego y dejamos cocer a fuego mínimo durante 15 ó 20 minutos. Mientras, cogeremos un bol y batiremos los huevos como si fuésemos a hacer una tortilla. Transcurrido ese tiempo, echaremos los huevos, un poco de pimienta y rectificaremos de sal. Dejar cocer un par de minutos más hasta que cuajen. Ojo con la sal porque el jamón normalmente suelta y es posible que no necesite mucha. Servir muy caliente en cazuelitas de barro individuales.

También es posible separar las yemas, echar solo las claras a la cazuela y las yemas crudas a cada cazuelita individual. Luego se le echa la sopa y se remueve.


Otra opción es mezclar el pimentón normal con un poco del picante. Ya conocéis el dicho de que sobre gustos no hay nada escrito