31 de enero de 2010

CACAHUETES Y ALTRAMUCES

Aun que hoy en dia ya no es tan habitual, lo cierto es que en nuestra comunidad, el tomarse un aperitivo o tapeo antes de las comidas ha sido una costumbre que hemos tenido muy arraigada. Para unos, solo el mero hecho de abrir el apetito ya lo justificaba, para otros, es el placer de satisfacer al paladar. Finalmente, si tenemos en cuenta que hasta no hace mucho, la agricultura era la forma de sustento de muchas familias, acudir al bar a tapear, era un manera de comentar las tareas diarias, localizar a personas, buscar y ofrecer jornales y pagar los trabajos encargados. En este blog hemos comentado ya muchas recetas que bien podian elaborarse como tapas (sangre, bull con cebolla, salazones, huevas, habas, hinojo marino y un largo etc), pero no quisiera dejar pasar la oportunidad de comentar los humildes cacahuetes y altramuces.

El cacahuete es una planta originaria de America que llego aquí y se adaptó con bastante rapidez. Inicialmente se usaba la planta como alimento para las caballerizas pero pronto se supo valorar las posibilidades que tenian su fruto para la elaboración de aceites y uso para el tapeo. Quien quiera degustarlas, lo logico es comprarlas ya asadas y listas para consumir, pero para aquellos nostalgicos que prefieren comprarlas crudas o disponen de huerto donde plantarlas, basta separarlas de la planta, colocarlas en una bandeja de horno, añadir sal y asar a fuego bajo. Otra opcion es quitarles la cascara y freirlas en aceite a fuego lento. Dejarlos en papel absorbente y todavía en caliente, salarlos.
El altramuz, en cambio, es mucho menos utilizado que el resto de las leguminosas ya que tiene mayor cantidad de grasa aun que sea de la no saturada. Para consumirlos tenemos que, o bien comprarlos ya en salmuera, o adquerirlos crudos y quitarles el amargo de sus alcaloides dejandolos en agua fria unas 12 horas. Transcurrido ese tiempo se vuelven a cubrir con agua fría y se cuecen a fuego lento. Después de cocerlos se añade de nuevo agua fría y sal (o mejor agua de mar) y se conservan de esta forma durante una semana. Es importante cambiar dos veces al día el agua salada para mejorar su sabor.


Ya solo nos queda servirlo todo a la mesa. A mi personalmente me encantan los altramuces con un poco de pimienta negra molida y un pellizco de sal. Y, por supuesto, que no se os olvide acompañarlo de una cerveza fria o de un buen vaso de vino.

24 de enero de 2010

ESTOFADO DE SEPIA

Nuestra zona tiene un entorno marino con personalidad propia cuya cocina sabido sacar lo mejor de cada uno de los productos que tenemos, tanto de nuestra huerta como del mar. La receta de hoy es un sencillo plato, tipico de los ranchos que se elaboraban a bordo de los barcos de pesca. Como siempre, para 4 personas deberemos abastecernos de:

2 sepias
2 patatas grandes
3 hojas de laurel
5 dientes de ajo
2 cebollas medianas
10 almendras
2 rebanadas de barra de pan (mejor duro)
1 cucharada de pimentón
1 poco de pimienta negra
¼ litro de vino tinto
½ litro de agua
Aceite de oliva
Sal


Limpiar, trocear y salar la sepia. Pelar y cortar la cebolla en trozos grandes y la patata en trozos pequeños. En una sarten gazpachera sofreir la sepia y retirar. En el mismo aceite sofreir el laurel, los ajos y la cebolla hasta que empiece a transparentar, momento en que echaremos el pimentón, la pimienta y le daremos un par de vueltas. Volvemos a echar la sepia y regamos con el vino y el agua. Añadimos las patatas y poco de sal y dejamos cocer a fuego lento al menos ½ hora. Mientras, en una sarten pequeña sofreir las almendras y el pan. Triturar en el mortero y unos 10 minutos antes de apagar el fuego, añadirlo a la cazuela y remover un poco. Preparar un buen pan para mojar

17 de enero de 2010

PAELLA DE HUEVA DE SEPIA

Ya hace unos 3 meses que no preparaba una paella, asi que hoy me he decidido por una con un ingrediente un poco fuera de lo comun. Se trata de la paella con hueva de sepia. En marzo del año pasado ya os explique lo que era la hueva de sepia y las diferentes formas de cocinarla, asi que sin más me pongo a ello.

Ingredientes para 4 personas

½ kg de hueva de sepia (tambien puede ser congelada)
2 alcachofas
100 g de guisantes
1 tomate
1.3 litros de caldo de pescado
Azafrán
3 ajos
Aceite de oliva
Sal

Cortar las alcachofas en trozos pequeños y dejarlas en agua con unas gotas de limon para blanquearlas. Pelar el tomate. Salar la hueva. En la paella sofreir directamente los ajos pelados y una vez dorados, picarlos en el mortero junto al tomate. En el mismo aceite sofreir ligeramente la hueva y retirar. Continuamos con las alcachofas, los guisantes y el contenido del mortero (tomate y ajo picado). Por ultimo agregar el arroz, darle unas vueltas durante un par de minutos y regar con el caldo hirviendo. Añadir la hueva reservada, el azafrán, salar y dejar hervir unos 10 minutos a fuego fuerte y 8 minutos más a fuego moderado. Apagar y dejar reposar unos minutos. Ya me contareis como queda la hueva de confitada.

10 de enero de 2010

GUISADO DE MELVA CON PENCAS

Ya hemos hablado en diversas ocasiones que el uso de la sal para la conservación de alimentos data de la edad de bronce. Fueron los fenicios quienes dieron a conocer el consumo de salazones y los romanos quienes generalizaron su uso en nuestra costa mediterranea. Si a esto le unimos el hecho de que la pesca tambien fue una de las primeras actividades que la humanidad realizó, entenderemos que ambas hayan ido cogidas de la mano a lo largo de la historia. Hoy vamos a hablar en concreto de la melva en salazon. La melva es un pescado con pocas escamas cuya carne tiene un sabor bastante diferente del resto de tunidos. Debemos tener presente en esta receta que el alto contenido nutricional de este pescado va a estar modificado por el hecho de estar en salazon, por tanto no es muy recomendable para aquellas personas que sufran de retención de liquidos o de hipertensión. La melva salada es muy facil de encontrar en cualquier tienda especializada pero para aquellos que prefieran hacersela ellos mismos, su proceso es sencillo. Bastará con adquirir una melva grande, destriparla, decapitarla, ponerla en remojo durante unas 10 horas para quitarle la sangre y cortarla en trozos de unos 3 cms. A continuación, se pone una capa de sal grusa humeda en un recipiente de obra o de cristal con la boca ancha, después una de melva y así sucesivamente, añadiendo, de vez en cuando unos trocitos de hojas de laurel y unos granos de pimienta.Terminaremos con una capa de sal y sobre esta pondremos una piedra para que apriete un poco el contenido y se tapa. Lo dejamos reposar mínimo unos tres o cuatro meses.

Para 4 personas hoy deberemos abastecernos de:

3 trozos de melva en salazon
12 tomates secos
2 patatas
4 pencas
300 g tomate troceado (puede ser de bote)
4 dientes de ajo
Unas ramitas de perejil
Aceite de oliva
Sal

Dejar los tomates secos en un bol con agua durante un par de horas para rehidratarlas. En un cazo con agua hirviendo echaremos la melva durante 3 minutos para que se desale. Luego la retiraremos dejandola en un bol con agua fria (a ser posible con hielo) para que la carne no se nos deshaga. En cuanto a las pencas, las limpiaremos, cortaremos en trozos de unos 4 cms y herviremos con agua y sal un buen rato para que pierdan su amagura (hay quien las hierve una par de veces cambiando el agua pero yo lo encuentro excesivo). El tiempo de coccion dependerá de lo tiernas que sean pero en principio, con ½ hora debe ser suficiente. Pelar y cortar las patatas en trozos no muy grandes. Pelar y rallar los tomates. (Si fuese de bote, escurrir el caldo). Picar el perejil. Una vez listo todo, en una cazuela de barro (de unos 30 cm de diámetro) sofreiremos los trozos de melva y reservaremos. En el mismo aceite sofreir ligeramente los tomates secos y retirar tambien. Continuaremos con los ajos enteros y las patatas hasta que estas estén doradas. Reservar. A continuación echaremos el tomate rallado y el perejil picado y sofrerir durante 5 minutos. Luego añadiremos las patatas, las pencas y la melva reservada. Regar todo con un vaso de agua y dejar cocer hasta que reduzca. (unos 20 minutos). A mitad de cocción rectificar de sal, teniendo en cuenta que la melva puede soltar. Ahora, una buena barra de pan, medio barral de vino y a chuparse los dedos.

FELIZ 2010

Un año mas ha pasado y aquí sigo luchando para que esos platos que han sido elaborados durante siglos no sean olvidados y remplazados por la moda de comidas rapidas, para que podamos seguir disfrutando, sentados en una mesa con la gente que apreciamos, de esos sencillos manjares y de una buena tertulia, para que la gente joven pueda conocer y valorar nuestra platos autoctonos y deje de pensar que la cocina no es solo cosa de señoras mayores y para que esos platos, elaborados algunos de ellos, por nuestros ancestros en epocas de penuria, sean valorados como lo que realmente son, como parte de nuestra herencia cultural. No me queda más que trasladaros mis mejores deseos para este año con una frase que me ha llegado al alma y que dice “Que nunca os falte un sueño por el que luchar, un proyecto que realizar, algo que aprender, un lugar donde ir y alguien a quien querer”. Feliz 2010 a todos.

27 de diciembre de 2009

PIMIENTOS RELLENOS

El plato de hoy va de pimientos y es muy típico de la Comunidad Valenciana, especialmente en la zona de Alcoy donde, todavía no he conseguido averiguar el por qué, a los pimientos les llaman “bajoques”. El pimiento vino de América de la mano de Colon, se adaptó aquí y gracias a los invernaderos, podemos encontrarlos prácticamente todo el año el mercado. A la hora de comprarlos, buscaremos aquellos ejemplares de color brillante, carne firme y sin manchas.

Ingredientes para 4 personas

300 g arroz
¼ kg carne (picada o troceada pequeña)
4 pimientos rojos (a ser posible grandes)
2 hojas laurel
Un puñado de piñones
½ kg tomate triturado (puede ser de bote)
2 ajos
Pimienta negra
Nuez Moscada
Azafrán
Aceite
Sal

Quitar la corona de los pimientos, limpiar de semillas, salarlos por dentro y reservar todo. En una sartén sofreír los ajos laminados. Añadir la carne salpimentada y el laurel y cuando empiece a estar sofrita, echar el tomate, la sal, la nuez moscada, los piñones y el azafrán. El tomate deberá cocer solo un poco ya que necesitaremos quede algo de caldo para que cueza el arroz. Retirar las hojas de laurel, añadir el arroz y darle un par de vueltas. Rellenar los pimientos en sus ¾ partes con el contenido de la cazuela (ya que luego el arroz se hincha y puede salirse), taparlos con la corona o pezón, envolverlos con papel de aluminio y meterlos en el horno precalentado a 200º durante una hora (El tiempo es un poco orientativo y depende de si el horno es de gas o eléctrico y del tamaño de los pimientos). Cuando lleven media hora, es recomendable darles la vuelta.
Nota. El tipo de carne puede ser a gusto de cada uno (cerdo, ternera, pollo, jamón etc) y además puede picarse o trocearse pequeño.

20 de diciembre de 2009

PASTEL DE BERENJENA (OTRO)

El 12 de julio pasado ya os dejé un pastel de berenjena pero hace un par de semanas, cenando en casa de nuestros amigos Susi y Salvador, probamos esta exquisitez de pastel y os dejo aquí la receta para que os animéis a hacerla, ya que estoy seguro no defraudará a nadie. Este pastel podéis incluso ofrecérselo a los niños porque la berenjena, presentada de esta forma, puede incluso resultarles apetecible con lo que les inculcareis, un poco, el gusto por la verdura.

Ingredientes:

1 berenjena grande y tersa (no importa de la clase que sea)
200 g de queso de barra en lonchas
200 g de jamón York en lonchas
3 huevos
1 vaso de leche (también puede ser evaporada)
Queso rallado
1 cucharadita de sal (no mucha ya que el queso también lleva)
Pimienta negra a gusto

Cortar la berenjena en lonchas muy finas y a lo largo y colocarlas en el fondo de un recipiente para horno. Colocar encima una capa de queso y otra de jamón. Repetimos la operación y así sucesivamente hasta terminar con una de berenjena. En un bol batir los huevos y luego agregar la sal, la pimienta y finalmente la leche. Echarlo todo por encima del molde y mover este para que su contenido se introduzca entre las capas. Por ultimo espolvorear por encima con el queso rallado y meter en el horno precalentado a 170º durante 30 ó 40 minutos.

6 de diciembre de 2009

CALDERETA DE LECHA

En cierta ocasión leí que las calderetas ilustran gastronómicamente hablando, la idiosincrasia de un pueblo y estoy totalmente de acuerdo con ello. Una cebolla, un pimiento, una patata, un tomate, algo de pescado y/o marisco y podemos preparar este plato tan exquisito como tradicional en el mundo marinero.

Para 4 personas deberemos tener preparado.

1 kg de lecha (también puede ser lubina)
¼ kg mejillones
¼ kg almejas
4 dientes de ajo
1 pimiento rojo
2 patatas
1 cebolla pequeña
4 gambones (mejor si fuese gamba de la buena)
1 litro de caldo de pescado
3 tomates maduros
1 manojo de perejil
1 yema de huevo duro
Pimentón
Aceite
Sal



Limpiar, cortar y sazonar el pescado. Limpiar los mejillones y dejar en un bol con agua y sal las almejas a fin de que suelten la arena que tengan. Pelar y laminar los ajos. Pelar y cortar las patatas. Poner un huevo a hervir. Cortar el pimiento en trozos pequeños y regulares. Cortar la cebolla y pelar y picar los tomates. Sofreír a fuego lento en una cazuela de barro con aceite y un poco de sal la cebolla y los ajos. Continuamos con los pimientos y acabaremos con el tomate. Agregar el pimentón, darle unas vueltas e inmediatamente regar todo con el caldo y dejar cocer unos 10 minutos. Luego agregar las patatas y el pescado y continuar cociendo unos 7 minutos más. Mientras en el mortero preparar una picada con la yema del huevo, el perejil, el y un diente de ajo. Agregarlo a la cazuela y a continuación echar los gambones, las almejas y los mejillones, rectificar de sal si fuese necesario y cocer otros tres minutos. A medida que vaya abriéndose los mejillones retirar la concha superior para que no ocupe tanto. Apagar el fuego y a la mesa. Os chupareis los dedos mojando pan en el caldo que se queda.

28 de noviembre de 2009

COCA MARIA DE ALMENDRA

¿Y porque no introducirnos un poco en el mundo de la dulcería autóctona?. El ritmo de vida actual y los avances en el campo de la gastronomía, han hecho que cada día sea más difícil encontrar a alguien que quiera sorprendernos con un dulce casero elaborado como antaño, con productos sencillos y naturales. Me viene a la memoria la estampa de señoras mayores, ataviadas con su delantal de puntillas, montando nata, picando almendras, llevando sus pasteles al horno de leña del pueblo y el aroma que estos desprendían una vez elaborados. La idiosincrasia de nuestros pueblos y de sus gentes hace que cada uno tenga sus propias recetas, sus propias manías, sus propias costumbres. Hoy vamos a elaborar la típica Coca Maria de almendra cuya receta, que es una de las mil que podemos encontrar, nos manda nuestra amiga Juana Mari, resaltando de la misma su sencillez y fácil elaboración.

6 huevos
¼ kg almendra con piel picada (no mucho)
¼ kg harina de repostería
¼ kg de azúcar
¼ litro de leche
¼ litro de aceite de girasol
La piel rallada de un limón entero
2 sobres de levadura
½ cucharadita de canela
Azúcar
Mantequilla

Batir en un bol las claras y levantarlas a punto de nieve, luego agregar las yemas y mezclar. Añadir el azúcar y remover de arriba hacia abajo (no en horizontal) de manera que quede bien mezclado. Añadimos el aceite, la leche y finalmente la ralladura de limón y seguir batiendo. Ahora cogemos otro bol y echamos la almendra picada, la harina, los sobres de levadura y lo mezclamos todo bien. Lo echamos todo al primer bol y removemos hasta conseguir una masa homogénea. Engrasar con mantequilla una bandeja de horno y vaciar en ella el contenido del bol. Meter en el horno previamente precalentado a 150º-160º con las fuentes de calor de arriba y abajo. Mezclar mientras en un cuenco un poco de azúcar y la canela y cuando hayan transcurrido 20 ó 25 minutos abrir el horno y espolvorear la coca por encima. Cerramos el horno rápidamente para que no se nos baje la coca y continuamos otros 20 minutos más. Sabremos que esta hecha cuando pinchemos la masa con el cuchillo y lo saquemos limpio. Dejar enfriar y a comer y no os preocupéis por lo nutritiva y energética que pueda ser, basta con que no os paséis con la ración.

22 de noviembre de 2009

ENSALADA DEL KIKO

Desde hace algunos años las enfermedades cardiovasculares ocupan buena parte de las primeras planas de la actualidad médica y no son pocas las campañas que se han puesto en marcha para sensibilizarnos sobre las mismas. Los expertos recomiendan, cada vez más, el consumo de pescado así como el de legumbres, verduras y hortalizas. Pese a que queda claro que, con los rigores del invierno, siempre es más apetecible un plato consistente que una ensalada, creo que no esta de más, bien como plato principal, entrante o acompañamiento, el tomar una buena ración de verdura u hortalizas asiduamente que nos ayudará a prevenir este tipo de enfermedades. Tampoco tiene por que ser un ensalada aburrida y fría. Perfectamente podemos mezclar ingredientes fríos con cocinados y si a ello le unimos un poco de imaginación y una buena presentación, la convertiremos en un plato apetitoso y sano como el de hoy.

Como siempre, para 4 personas.

125 g canónigos
3 patatas
½ kg langostinos hervidos
50 g boquerones en vinagre
300 g bacalao desalado
100 g dados de salmón ahumado y queso
3 tomates
9 cucharadas de aceite de oliva
3 cucharadas de vinagre de modena
Pimienta negra
1 diente de ajo (Opcional)
Sal

Poner a hervir las patatas enteras y sin pelar en una cazuela con agua y sal. (Tardaran en estar cocidas poco mas o menor ½ hora.). Pelar los langostinos. Trocear los boquerones y desmigar con las manos el bacalao. Cortar los tomates. Cuando la patata este cocida, retirarla del fuego y dejarla enfriar. Pelarla luego y cortarla en rodajas de 1 centímetro aproximadamente. En una bandeja llana y plana, colocar los canónigos limpios en el centro, luego añadir alrededor los trozos de patata encerrándolo en un círculo. Sobre la patata colocar los trozos de tomate y sobre estos, los trozos de boquerones. En el centro de todo, colocar el bacalao desmigado y encerrarlo en otro circulo con el langostino pelado. Finalmente, sobre el bacalao, repartir los dados de salmón y queso. En el mortero preparar una vinagreta con el ajo picado, un poco de sal marina, la pimienta, el aceite y el vinagre. Mezclar bien y repartir sobre la ensalada.