1 de mayo de 2010

CRUET DE BACALAO

No es necesario comentaros que para degustar un buen plato de nuestra cocina autóctona, no precisamos acudir a ningún restaurante. No digo que no podamos encontrar excelentes guisos en ellos, si no que a veces, una venta, el bar del pueblo o una humilde casa de campo con sus sillas de esparto y una mesa carcomida de madera vieja, son lugares tan buenos como otros para disfrutas de la verdadera cocina popular. Fijaros en el plato de hoy, se llama “cruet” porque todos los ingredientes se ponen en crudo.

Para 4 personas deberemos tener:

3 patatas medianas
2 cebollas
8 trozos bacalao desalado
½ pimiento rojo
Agua o caldo de pescado
1 vasito vino blanco
2 alcachofas
2 cucharaditas de pimentón rojo
3 tomates maduros
3 ajos
Un buen manojo de perejil
Aceite oliva
Sal
El bacalao lo desalaremos con 24 o 48 horas de antelación (según su grosor) dejándolo en un bol con agua, dentro de la nevera, con la piel hacia arriba y le cambiaremos el agua cada 5 ó 6 horas. Limpiar, cortar en rodajas de 1 cm y dejar el un bol con agua y unas gotas de limón las alcachofas para que no se ennegrezcan. En una sartén gazpachera coloraremos, todo en crudo, las patatas y las cebollas peladas y cortadas en lonchas del mismo grosor que la alcachofa, el pimiento rojo troceado. Encima, el bacalao cortado en trozos de unos 10 cm. Sobre este, los tomates pelados y picados, el pimentón, los ajos laminados y el perejil. Regar todo con un buen chorro de aceite de oliva, el vaso de vino blanco y el agua o mejor caldo de pescado, de manera que quede el bacalao prácticamente cubierto. Encender el fuego y dejar cocer a fuego medio hasta que quede prácticamente el aceite y un poco de caldo para mojar pan. Unos 20 minutos serán suficientes. Yo no le he puesto sal porque el bacalao ya le ha dejado pero habrá que rectificar si lo creéis conveniente. Una barra de pan y un buen vinito blanco bien frío creo que sería lo más apropiado para acompañar este plato.

12 de abril de 2010

ESTOMAGO DE ATUN O BULL

En diversas ocasiones hemos hablado del estomago del atun. Se trata de una parte del atun muy poco vistosa, de color, aspecto y textura me atrevería a decir que hasta desagradables, pero que hay que probar. Un producto proveniente de epocas de hambruna y escasez. Cuando no se conocian las neveras y cuando, para abastecer las despensas, las tecnicas de secado y salado eran los pocos medios que tenia la gente para conservar los alimentos. Normalmente se secaba con el viento de levante, a bordo de las barcas que navegaban hacia las almadrabas. La receta de hoy, la más sencilla de todas, la que probablemente harían aquellos cocineros del barco como aperitivo.

Ingredientes más basicos imposible.

Estomago de atun (podeis encontrarlo en tiendas de salazones)
Aceite de oliva

Quitar con agua corriente la sal que tenga y dejar en remojo unas horas, no muchas. Entiendo que si estamos preparando un aperitivo, debe quedarnos algo saladito, que nos haga beber. Antes de empezar a asarlo, escurrirlo bien y si es posible secarlo. El que veis en la foto lo he asado en la placha durante unos minutos y he ido dandole la vuelta de vez en cuando. Tambien podeis asarlo a la llama o mejor sobre las brasas. Trocearlo pequeño, añadir, eso si, un buen chorro de aceite de oliva y dejarlo reposar un rato. Mientras, ya podeis ir sacando de la nevera una cerveza bien fria, aireando un buen vino y cortando un trozo de pan. Os garantizo que os va a hacer falta. Ya me contareis, no se que queda mejor, si el propio trozo de atun, el aceite cuando toma el sabor del primero o la mezcla de ambos.

2 de abril de 2010

POTAJE DE BACALAO CON GARBANZOS

La cuaresma, gastronomicamente hablando, ya no es lo que era. Antaño era época en la que el ayuno y la abstinencia era rigurosisimo y solo podian saltarselo aquellos que pagaban la llamada bula papal. En la actualidad, sin embargo, solo son unos pocos dias en los que persiste la prohibición de comer carne. Pese a ello, entiendo que la cuaresma ha provocado la aparicion de platos basados en la verdura y el pescado, muy especialmente, el bacalao. El plato de hoy, es un homenage a quienes, como yo, disfrutan de los fogones tradicionales, se deleitan con los aromas puros, del fuego lento y huyen de las ollas express y sus cocciones rápidas.

Para 4 personas

¼ kg bacalao
¼ kg espinacas (preferiblemente no congeladas)
400 g garbanzos
½ litro caldo pescado
2 cebollas
2 huevos duros
1 tomate
1 ramillete de perejil
3 dientes de ajo
2 cucharadas pimentón
Aceite oliva
Sal
Dependiendo del tamaño del bacalao, lo dejaremos en remojo dentro de la nevera entre 24 y 48 horas antes e iremos cambiandole el agua cada 5 ó 6 horas. Tambien en la vispera dejaremos en remojo los garbanzos y le echaremos una cucharadita de bicarbonato. Por la mañana, escurriremos el agua de los garbanzos, echaremos de nueva y los pondremos a hervir junto a un chorrito de aceite durante unas 2 horas. En cuanto a las espinacas, las escaldaremos en una cazuela de agua hirviendo con sal durante unos minutos y luego las picaremos un poco. En una cazuela (yo he utilizado una de barro) poner a sofreir la cebolla picada y los ajos hasta que la primera empieza a tomar color. Luego añadimos el tomate y el perejil picados y poco después el pimentón (para aquellos que les guste picante pueden mezclarlo con una cucharada del normal. Sin dejar que este se queme, añadir el bacalao, las espinacas, los garbanzos, lo cubriremos todo con el caldo de pescado y dejamos cocer un rato para que los sabores se mezclen. Rectificar de sal con cuidado por si el bacalao ha soltado. Cuando falte unos 3 ó 4 minutos para servir, picaremos los huevos duros y lo echaremos a la cazuela. Buen provecho

28 de marzo de 2010

ARROZ CALDOSO CON CALAMARETS Y AJOS TIERNOS

Es indiscutible que nuestros ancestros le echaron mucha imaginación a la hora de elaborar platos con arroz. Siendo sincero, creo que de los cinco productos en los que se centra la dieta mediterránea, pescado, verdura, legumbres, cereales y fruta, salvo con esta última, hemos experimentado con todo. Los ingredientes usados hoy en nuestro plato de arroz son fáciles de encontrar y además baratísimos.

Deberemos proveernos de:

300 g arroz
¼ kg de calamarets
¼ kg ajos tiernos
2 ñoras
2 tomates maduros
Ramillete perejil
Aceite de oliva
Azafrán
3 dientes de ajo
1.5 lt caldo pescado
Sal


Limpiar los calamarets sacándoles la barca y la boca y salarlos. En una cazuela de barro calentar 8 cucharadas de aceite de oliva y sofreír los dientes de ajo y las ñoras. Retirarlas y meterlas en un vaso de batidora junto al tomate picado y el perejil. Picar todo. En el mismo aceite sofreír bien los calamarets. Continuamos con los ajos tiernos y la picada. Cuando este todo, agregar el arroz, darle un par de vueltas y regar con el caldo hirviendo. Dejar cocer 15 minutos a fuego medio y apagar. Observaremos que el caldo continuará hirviendo ya que el barro sigue caliente. Dejar un par de minutos más y servir. En cualquier momento de la cocción podemos añadir el azafrán y rectificar de sal.

15 de marzo de 2010

PAELLA CON CEBOLLA, HUEVAS DE SEPIA Y BACALAO

Se dice que nunca se debe poner cebolla a la paella ya que esta ablanda el arroz y, en caso de hacerse, el sofrito no debe llevar tomate. Yo tengo serias dudas sobre tal afirmación por lo que he estado indagando por ahí y no son pocas las personas que tradicionalmente han estado preparando paellas espectaculares combinando la cebolla con diferentes ingredientes (bacalao, verduras variadas, etc). Os propongo que proveis esta y que cada uno saque sus propias conclusiones.

Como siempre, para 4 personas vamos a necesitar:

400 g arroz
½ kg huevas de sepia
200 g de bacalao desalado
2 ó 3 cebollas según tamaño
1.3 litros de caldo de pescado
3 ñoras
2 dientes de ajo
2 tomates
Perejil
Azafrán
Aceite oliva
Sal

Calentar aceite en la paella y sofreir las ñoras. Retirarlas y en el mismo aceite sofreiremos la cebolla cortada en juliana (como si fuese para ensalada). Luego añadir las huevas previamente saladas. Preparar en el mortero o mejor con una batidora, una picada con los tomates, las ñoras, los ajos y el perejil. Incorporarlo a la paella y cuando el tomate esté frito añadir el arroz que removeremos durante dos minutos e inmediatamente agregaremos el caldo hirviendo. Procuraremos que la hueva este bien distribuida por toda la paella y cuando levante el hervor repartiremos el bacalao desmigado, añadiremos el azafran, la sal, dejaremos hervir 10 minutos a fuego fuerte y 8 a fuego moderado. Si habeis jugado bien con el fuego, en ese momento se habrá acabado el caldo y empezaremos a oir como sofrie el arroz, es la hora de apagar el fuego y dejarla reposar unos minutos antes de servir. La paella tradicionalmente se ha puesto en el centro de la mesa y todos han comido en ella, pero ya sabeis que sobre gustos……….

7 de marzo de 2010

ARROZ MELOSO CON SEPIA Y VERDURAS

Ya hemos comentado en diversas ocasiones que la cocina mediterránea aúna perfectamente los productos de la tierra con los obtenidos del mar. En nuestros mercados podemos encontrar fresquísimos pescados y una gran variedad de hortalizas y frutas de magnifica presencia. El de hoy es un plato tradicional y muy de moda actualmente, en el que con pobres ingredientes vamos a conseguir un resultado excepcional que nos calentará el cuerpo en estos fríos días de invierno.

Para 4 personas

300 g arroz
2 sepias medianas
100 g judías verdes
100 g guisantes
Espinacas
2 alcachofas
1 tomate rallado
2 ajos
1 patata pequeña
Pimentón
½ pimiento rojo
Perejil
Azafrán y Sal
2 litros agua o caldo de pescado
Limpiar la sepia de piel, ojos y boca, trocearla y salarla. Sofreírla a fuego medio, en una cazuela durante al menos 15’. Añadir los ajos y el perejil picado, los guisantes, las judías, las alcachofas y el pimiento rojo todo bien troceado. Cuando este sofrito añadir el tomate y las espinacas limpias y troceadas. Continuamos con el pimentón y antes de que este se queme, regamos con el caldo o el agua hirviendo. Añadir sal y azafrán y dejar cocer una media hora a fuego lento a fin de que se mezclen los sabores. Finalmente añadir la patata cortada como si fuésemos a hacer una tortilla y el arroz y dejar 18 minutos más cociendo.

28 de febrero de 2010

CERRAJOS O CERRAJAS

En la costa mediterranea existe gran diversidad de plantas silvestres utilizables en nuestras cocinas. Hoy vamos a hablar del cerrajo o cerraja (Sonchus Tenerrimus). Antiguamente, cuando se regaban los campos de naranjos mediante el sistema de inundación, solía aparecer en gran cantidad y tenian la consideración de malas hierbas. Hoy en dia, generalizado el riego por goteo, ya no es tan frecuente pero tampoco son difíciles de encontrar, sobre todo en zonas de regadio o después de grandes lluvias. Las posibilidades que encierran en gastronomía son innumerables y normalmente desconocidas para la gente joven. En ensaladas, infusiones, arroces, hervidos con ajos y aceite, en guisos, etc. Fritos con aceite y sal y mezclados con otras hierbas silvestres tambien pueden servir de relleno para empanadillas o cocas tapadas. Tambien eran considerados como remedios caseros para todo tipo de males (resfriados, cistitis, diureticos, laxantes etc) siendo, hasta hace un par de siglos, frecuente encontrar preparados de agua de cerrajos en farmacias. La presentación de hoy va a ser la más sencilla de todas, crudos y aderezados con aceite y sal. De esta forma solemos tomarlos antes de las comidas como estimulante del apetito. Quiero que quede claro que su sabor es muy peculiar. Sobre todo en crudo, te deja en la boca una sensación de amargo, acido y agrio al mismo tiempo, por lo que puede no gustarle a todo el mundo.

Ingredientes:

Cerrajos
1 limon (sustituible por vinagre)
1 diente de ajo (opcional)
Aceite de oliva
Sal


Es conveniente cogerlos tiernos y cuando su tamaño no es superior a 10 ó 15 cm ya que luego espigan y ya no satisfacen tanto al paladar. Limpiarlos bien con agua y quitar, si las hay, otras hierbas que hayamos podido arrancar con ellos. Algunos le echan al agua unas pocas gotas de lejia para su desinfección. Cortar las raices y colocarlos en un plato. En el mortero picaremos el ajo junto a un poco de sal y luego echaremos el zumo de medio limon y aceite de oliva. Aderezar con ello los cerrajos, remover para que llegue a todos y dejar macerar unos minutos. Ya me contareis

21 de febrero de 2010

ACEITUNAS PARTIDAS

Son, casi con toda seguridad, las estrellas del tapeo, el complemento perfecto para un buen almuerzo y la eterna discusión que tengo en casa con mis hijas. Ellas prefieren la aceituna o rellena o entera, nada de partidas ni amargas. Antaño y a pesar que esta zona no es pródiga en olivos, la mayoria de las familias se arreglaban su propia orza. Generalmente se partian para acelerar el proceso de adobo para el que se utilizaba y se utiliza principalmente 2 hierbas aromáticas que son la pebrella (Timbra Capitata) como diría mi amigo Ximo y la ajedrea o sajolida. (Satureja Obovata). Tambien hay quien les echa vinagre, ajo, tomillo, romero, hinojo, oregano y limon e incluso una ramitas tiernas de algarrobo silvestre u hojas de limonero (para endurecerlas)

Os paso la receta que conozco.

Para ello deberemos tener:

Aceitunas
Sal
Agua (que no sea del grifo)
Pebrella
Ajedrea (Sajolida)
Limon
Unas ramitas tiernas de algarrobo

A finales de septiembre o principios de octubre, recoger del arbol (nunca del suelo) la aceitunas que vayamos a preparar. Con una piedra plana, partirlas con la precaucion de no romper el hueso (hay quien prefiere hacerles un simple corte con un cuchillo) y dejarlas en un lebrillo de barro con agua no clorada durante un poco mas de una semana y se va cambiando esta todos los dias una o dos veces. Antaño se las dejaba en acequias, rios o canales donde pasaba agua limpia, pero ahora esto ya no puede ser. Yo hace unos años, probe de dejarlas dentro del mar pero algun amigo de lo ajeno, pensó que yo no las haria correctamente, decidió llevarselas a su casa y prepararselas personalmente. Ese año tuve que conformarme en comer de las que se venden por ahí. Pero a lo que íbamos. Transcurrido ese tiempo comprobaremos que ya no estan tan amargas, y procederemos a meterlas en una orza de barro o tarro de cristal e ir mezclandola con las hierbas aromaticas antes mencionadas (o las que nos gusten) unos trozos de limon y agregarles agua sin cloro, sal (entre 30 y 50 g por litro según preferencias) hasta cubrirlas. Dejarlas que se aromaticen bien tapadas durante unos 10 dias y a comer. Un ultimo comentario, hay quien dice que el tocar las aceitunas con la mano o con metal las ablanda asi que es mejor usar siempre una cuchara de madera.

14 de febrero de 2010

ANCHOAS

Al igual que los embutidos del cerdo, el salazon es, sin duda, de los primeros procedimientos ideados para conservar los alimentos. La provincia de Alicante ha sido y es una de las principales productoras de sal de toda Europa, con lo que no es de extrañar que, en nuestra costa mediterranea se hubiese generado una industria paralela para la conservación de carnes y pescados usandola y de que, hasta no hace mucho, hubiera una tienda especializada en salazones en prácticamente todas las poblaciones. Tristemente eso ha ido cambiando y me temo que la conserva en aceite ha ido remplazando a la de los salazones. Hoy vamos a ver un sencillo metodo para preparar anchoas y necesitaremos.

2 kg de boquerones
Sal gruesa
Pimienta en grano
Unas hojitas de laurel (opcional)
Una orza de barro o tarro de cristal de boca ancha



Es importante que el boqueron sea lo más fresco posible y que no haya pasado por nevera ni tocado agua dulce o hielo. Arrancarles la cabeza y sacarles la tripa. Echar una capa amplia de sal gruesa en el fondo del tarro y sobre ella, extender una capa de boquerones y así sucesivamente alternaremos capa de sal y capa de boquerones, procurando ejercer un poco de presion para que quede compacto y sin huecos. De vez en cuando añadirle unos granos de pimienta y, si queremos, unas hojas de laurel. Terminaremos siempre con una capa de sal. Cuando hayamos llenado el tarro, añadir un poco del caldo que hayan soltado y cerrarlo bien. En unos tres meses estará listo. A la hora de comernoslas, sacaremos del tarro las que deseemos, las limpiaremos de sal, las desespinaremos y las pondremos en un plato en aceite de oliva y a mojar pan. Tambien os recomiendo comerlas en bocadillo con un poco de tomate. Con las espinas sobrantes hay quien prepara un pequeño aperitivo pasandolas por harina y sofriendolas a fuego flojo hasta dejarlas crujientes. Escurrir en papel absorbente y se salan si fuese necesario.

6 de febrero de 2010

ARROZ CALDOSO CON COSTILLAS Y GARBANZOS

Llevaba años intentando conseguir una cazuela de hierro "de las de antes" y por fin he podido hacerme con tres. Ya sabéis que antaño se cocinaba en chimeneas o cocinas de leña que solían estar encendidas desde primera hora de la mañana ya que también eran usadas como sistema de calefacción. Las mejores cazuelas son las de hierro fundido que no tengan plomo y puedo aseguraros que le dan un sabor especial a los guisos. El inconveniente es su peso y para utilizarlos basta con que sepáis que debéis apagar el fuego unos minutos antes que en el resto de cacerolas ya que, al igual que ocurre con el barro, tardan más en calentarse pero bastante más en enfriarse. Vamos a comenzar a usarlos con un sabroso y contundente arroz caldoso con costillas de cerdo y garbanzos.

Para 4 personas tendremos que tener preparado

6 costillas de cerdo troceadas
300 g de arroz
2 alcachofas
Azafrán
200 g de garbanzos ya hervidos
1 tomate
2 dientes de ajo
2 ñoras
1 ramita pequeña de tomillo
Un poco menos de 2 litros de agua o mejor caldo de carne
Aceite de oliva virgen
Sal
Sofreír las costillas previamente saladas en el caldero, a fuego lento, hasta que estén doradas. Reservar. En el mismo aceite sofreír el ajo picado y las ñoras troceadas. Echarlas en el mortero junto al tomate y un buen pellizco de sal. Picarlo todo. Sofreír las alcachofas limpias y cortadas en cuartos. Añadir el contenido del mortero y cuando este todo sofrito, incorporar las costillas nuevamente y los garbanzos. Echar el agua o el caldo, la ramita de tomillo y el azafrán y dejar cocer a fuego lento unos 20 minutos. Pasado ese tiempo, retirar el tomillo, echar el arroz y dejar cocer a fuego medio unos 15 minutos más (18 si utilizáis cazuelas de aluminio). Apagar el fuego y servir. (No dejar reposar en exceso si utilizáis cazuela de hierro, ya que continuará cociendo y puede pasarse el arroz).