24 de octubre de 2015

COLITAS DE RAPE FRITAS


A estas alturas, no voy a descubrir nada si digo que el rape probablemente sea uno de los mejores manjares que uno puede llevarse a la boca. Las formas de guisarlo son incontables pero siempre con un tamaño mínimo. Cuando como hoy, son de talla pequeña, creo que simplemente friéndolos, podemos disfrutar de un aperitivo excepcional.

Colitas de rape
Pimienta blanca
Aceite de oliva virgen extra (si es posible)
Un limón
Sal


Con unas tijeras cortaremos las espinas que aparecen sobre y bajo las colas. Salpimentarlas. En una sartén calentaremos abundante aceite. La temperatura del aceite es lo más importante. Echar las colitas y sofreír durante 1 minuto o minuto y medio por cada lado (según tamaño). Cuando veamos que empiezan a coger una tonalidad dorada, los iremos retirando y colocando sobre un plato con papel absorbente. Colocar inmediatamente en otro plato, sin darle tiempo a enfriarse y a la mesa con una rodajita de limón. Un vino blanco fresco y no excesivamente seco os ira de maravilla

17 de octubre de 2015

ARROZ CALDOSO CON SEPIA Y ESPINACAS


Ahora que el calor parece que nos esté dando una tregua, es un buen momento para prepararnos un arroz caldoso de estos que te obligan a hacer una siesta después.

Para 4 personas

350 g de arroz
1 tomate maduro
1.600 cc de caldo de pescado
200 g de espinacas
½ vasito de vino blanco
1 patata
Azafrán
1 cucharadita de pimentón dulce
½ Pimiento rojo
3 dientes de ajo
Aceite de oliva
Sal

Limpiar y cortar en trozos pequeños la sepia. Salarla. Pelar y cortar también en trozos pequeños la patata. Cortar el pimiento y limpiar y trocear las espinacas. En una cazuela de hierro calentaremos aceite y sofreiremos la sepia, el pimiento y la patata. Mientras pelaremos y picaremos el tomate y los ajos. Añadir la picada y cuando empiece a coger color agregar las espinacas y cuando reduzcan estas, el pimentón, remover e inmediatamente regar con el vino y dejar cocer unos 5 minutos. Añadir el caldo y llevar a ebullición. Echar el arroz, el azafrán y sal. Dejar cocer unos 5 minutos a fuego fuerte y 13 a fuego lento. Apagar el fuego y servir inmediatamente.


Nota. Si no tuviésemos caldo de pescado, podríamos hacerlo con agua. En ese caso, es recomendable que una vez hecho el sofrito, dejemos cocer todo una ½ hora antes de echar el arroz a fin de que se mezclen bien los sabores.

14 de octubre de 2015

FIDEUA DE PATO, ALCACHOFAS, SETAS Y FOIE


Como bien sabéis, en este blog intento que los platos que aparezcan sean típicos de nuestra tierra y que hayan sido preparados, durante décadas, por nuestros antepasados. Hoy sin embargo vamos a hacer una excepción y os dejaré aquí la receta de la fideua de pato. Todos los ingredientes han estado y están al alcance de cualquiera. El foie, no podemos decir que fuese excesivamente conocido por nuestros ancestros, probablemente,  la mayoría ni tan siquiera supiesen de su existencia, pero dado que esta fideua cada vez es más conocida y visto su resultado, no he podido hacer otra cosa que caer en la tentación de incluirla entre el gran número de recetas que podéis encontrar en este blog. Espero que os guste.

Para 4 personas nos va a hacer falta:

½ pato
350 g de fideos del nº 2
2 medallones de foie
200 g de setas variadas
2 alcachofas
3 tomates maduros
4 ajos tiernos
1 cucharadita de pimentón rojo
1 cebolla
1 zanahoria
1 puerro
1 trozo de apio
Azafrán
Aceite de oliva
Sal

En una cazuela calentaremos un poco de aceite y sofreiremos ligeramente el pato, previamente salado y troceado, uno de los tomates partido por la mitad, la cebolla pelada y cortada en dos, el puerro, la zanahoria y el apio. Añadiremos 2 litros de agua, sal y colorante y dejaremos cocer durante una media hora. Mientras, pelar y quitar las hojas duras de las alcachofas y cortar sus corazones en cuartos. Limpiar, pelar y cortar los ajos tiernos. Pelar y picar los 2 tomates restantes. Una vez transcurrida la media hora, colar  el caldo y reservarlo. Deshuesar y quitar la piel del pato y reservar su carne también. Cogemos una paellera y calentamos apenas aceite. Pasamos el foie por el mismo apenas unos segundos por cada lado y retiramos. Observaremos que nos ha dejado un poco más de grasa. Sofreír en ese aceite las alcachofas, los ajos tiernos y las setas. Añadir el tomate triturado y sal. Cuando comience a coger color, añadiremos el pimentón, la carne y los fideos. Le daremos a todo un par de vueltas y regaremos inmediatamente con el caldo. Subiremos a fuego fuerte y dejaremos hervir unos 8 minutos. En cualquier momento echaremos el azafrán y rectificaremos de sal. Mientras cortaremos en láminas finas el foie. Transcurrido ese tiempo, bajaremos el fuego, repartiremos por encima el foie y dejaremos cocer unos 4 minutos más hasta que se quede sin caldo. Apagar el fuego, dejar reposar unos 5 minutos y a la mesa. Un tinto de crianza no muy fuerte os ira de maravilla.


3 de octubre de 2015

OLLA DE VERDURAS


Es de todos sabido que hoy en día, gracias a inventos como los invernaderos y a la globalización mundial, es posible encontrar verduras durante prácticamente todo el año. Sea como sea, no me cansaré de decir que, tanto estas como las frutas, cuando mejor están es cuando es su temporada. Desde primavera, hasta el final del verano, tenemos cosecha de las solanáceas, tomates, berenjenas, pimientos, etc. Hoy veremos una sencilla receta que podéis utilizar tanto como acompañamiento de otros platos o como plato principal.

Necesitaremos:

1 cebolla
1 berenjena
½  calabacín
3 patatas no muy grandes
2 tomates
1 zanahoria
2 hojas de laurel
1 trozo de jamón
1 pimiento verde
Sal
Aceite de oliva

Cortamos en tiras el pimiento, el calabacín, la zanahoria y la berenjena. Pelar las patatas. Pelamos y troceamos la cebolla. En una cazuela de barro lo suficientemente grande como para que nos quepa todo, colocamos las patatas enteras, los tomates también enteros y sin pelar y vamos rellenando huecos con el resto de la verdura. Agregamos las hojas de laurel, el trozo de jamón, sal y un buen chorro de aceite. Lo cubrimos con agua y dejamos cocer con tapa hasta que la verdura coja color y las patatas estén blandas. 

27 de septiembre de 2015

PULPO CARAMELIZADO


Son muchas las recetas con pulpo que en este blog hemos presentado, (con arroz, a la plancha, encebollado, guisado, a la brasa, con tomate etc.) y ya son pocas las cosas que sobre el podemos añadir. Simplemente que para muchísima gente parece muy complicado el cocinarlo y hoy os presentaré una receta, gentileza de mi prima Pepa Guardiola, que no tiene más dificultad que únicamente algo de paciencia.

Nos hará falta:

1 pulpo de 3’5 o 4 kg
5 ó 6 hojas de laurel
8 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra

El pulpo debemos tenerlo congelado durante unos días a fin de que se ablande la carne. Sacarlo del congelador la víspera del día que vayamos a utilizarlo para que se descongele totalmente. Vaciarlo de vísceras, quitarle ojos y boca y limpiarlo bien con agua fría a fin de quitarle restos de tinta o arena que pueda tener. Sin quitarle la piel, ponerlo en una cazuela y añadir los ajos “chafados”, el laurel y cubrir con aceite casi en su totalidad. Dejar cocer a fuego lento, con la cazuela destapada, hasta que reduzca el caldo y el aceite comience a freír (Dependiendo del tamaño del pulpo puede estar 3 o 4 horas). No añadir nunca sal porque el pulpo se cuece con su propia agua y ya aporta la suficiente. El resultado es un pulpo “confitado” con un sabor espectacular. Podéis servirlo acompañado con un poco de la salsa que se queda en la cazuela. Que no os falte un buen vino rosado frio y ya me contareis

20 de septiembre de 2015

CARACOLES TINTEROS O BUSANOS


Hace cerca de 5 años ya comentamos en este blog la canailla y hoy vamos a hacerlo de otro caracol de mar menos comercializado, el tintero. No tengo muy claro de dónde viene ese nombre aun que la versión más aceptada  es que su glándula hipobranquial segrega un moco que antaño era utilizado como tinte para la ropa. Sea como sea, lo que aquí nos interesa es su utilización gastronómica por lo que a continuación os pongo la forma de cocción que conozco.

Dado que su carne es un poco más dura que la de la canailla y algo más amarga, solo habrá que aumentar un poco el tiempo de ebullición para tener un aperitivo  excepcional.

Solo necesitaremos:

Caracoles tinteros (busanos)
Agua (a ser posible de mar)
Sal (2 cucharadas soperas por litro de agua que hayamos puesto)
Laurel
Limón


En una cazuela poner agua salada (mejor si es de mar) a hervir junto a las hojitas de laurel. Una vez esté hirviendo el agua, echar los caracoles dentro y cuando comience a hervir de nuevo, contar unos 14 minutos (si no son grandes, tal vez con 12 o 13 sea suficiente). Enfriarlos enseguida y a la mesa. Sacar la carne con unos palillos y si queremos, añadir unas gotas de limón. Que no os falte un vinito de aguja blanco fresco.

15 de agosto de 2015

CEBOLLA FROTADA


El plato de hoy es de los que en su día fueron habituales en las mesas de nuestra tierra y que prácticamente han desaparecido. La cebolla y los salazones han sido siempre plato de gente humilde y ello no significa que tenga nada que despreciar. Cuando lo proveéis, os daréis cuenta que estamos ante una de estas recetas que debemos cuidar. Ya no hay temporalidad en este plato ya que cualquiera de sus ingredientes, hoy en día, puede conseguirse sin ningún tipo de problema pero, yo me decantaría por catarlo una de esas tardes- noches de agosto en las que uno no sabe donde ponerse para refrescarse.

Solo hay que conseguir:

Cebollas gruesas
Atún de zorra
Alcaparras 
Aceite de oliva virgen
Vinagre
Sal

La gracia de la preparación de este plato es que le quitemos el picante a la cebolla y por ello es recomendable comenzar unas 3 o 4 horas antes de que vayamos a comérnoslo. Lo primero será pelar y cortar la cebolla en juliana, echarla en un bol y añadir un buen pellizco de sal y un bueno chorro de vinagre. Empezar a fregar y a estrujarla con las manos a fin de que suelte el agua que tiene. Repetiremos la operación 3 ó 4 veces hasta que veamos que la cebolla se ablanda y comienza a trasparentar. Dejarla en la nevera durante unas horas para que se endulce. Entonces la repasaremos con agua bien fría y la dejaremos escurrir totalmente. Mientras cortaremos el atún en trozos pequeños. Ahora solo queda mezclar bien los ingredientes, la cebolla, el atún y las alcaparras. Regar con un buen chorro de aceite de oliva y a la mesa. En principio la sal del atún debe ser suficiente, pero para aquellos que les guste bien “sentidito”, pueden añadir un pellizco más.


9 de agosto de 2015

BOQUERONES FRITOS


En este blog ya hemos hablado del boquerón y comentado recetas de cómo comerlo asado o en vinagre, y hoy vamos a ver otra de las maneras más populares de prepararlo: fritos. Simplemente recordaros que el boquerón del Mediterráneo es ahora en verano cuando su carne más sabrosa está y mejor tamaño tiene.

Durante estos días de calor agobiante, una buena cena, a la fresca, con unos boquerones fritos bien acompañados por unos pimientos y unas berenjenas asadas y una cerveza bien fría, serán el preludio de una velada inolvidable.

No ponga cantidades porque dependerá del número de comensales que vayan a venir

Necesitaremos

Boquerones
Harina (hay una especial para rebozado del pescado)
Sal
Limón
Aceite de oliva Virgen Extra

Limpiaremos bien los boquerones con agua fría, les arrancaremos la  cabeza si son grades y vaciaremos las agallas. Hay que escurrirlos bien por lo que los dejaremos un rato en un escurridor hasta que veamos que están totalmente secos. Salarlos.  Calentaremos bastante aceite en una sartén y mientras este coge temperatura, iremos enharinándolos ligeramente. Cuando el aceite esté bien caliente echaremos poco a poco los boquerones y los mantendremos allí en pequeñas cantidades hasta que veamos que comienzan a coger color. Luego iremos retirándolos y dejándolos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. De ahí a un plato acompañados de una rodaja de limón y a la mesa rápidamente ya que lo mejor es comerlos calentitos. Buen provecho.

3 de agosto de 2015

PULPO SECO



Sin ningún tipo de dudas la receta de hoy es una de las que más me han solicitado y por fin, gracias a la colaboración de nuestros amigos Ximo y Rosa, podemos ahora ofrecérosla. Se trata de un verdadero manjar que estoy totalmente convencido no dejará indiferente a nadie. Tampoco es complicado de hacer. Lo más difícil es conseguir un buen pulpo. Hoy no solo os daré la receta si no que también os explicaré las diferentes opciones que tenemos para solventar cada paso.

Bueno, empecemos.

Debemos abastecernos de:

1 pulpo de roca de al menos  3 ó 4 kg de peso

Lo mejor es que sea del Mediterráneo y de roca. Los conoceremos por que en sus patas hay una doble hilera de ventosas.

El segundo paso el ablandarlo y para ello lo más cómodo es meterlo en el congelador durante unos 15 ó 20 días. Otra forma más tradicional de romperle la fibra y que quede la carne blanda es pegarle una buena paliza con un rodillo de cocina o madera plana, especialmente en las patas que son las que vamos a secar.

Una vez ablandado, lo descongelaremos bien si hemos optado por la primera opción, le cortaremos la cabeza que utilizaremos para preparar algún guiso, le quitaremos la boca y limpiaremos bien las patas con agua fría y sal gruesa, frotando bien a fin de quitarle cualquier impureza  o restos de arena que pueda tener.

Antes de colgarlo debemos asegurarnos que los insectos no lo toquen.

Los pescadores lo cuelgan en sus barcas cuando salen a pescar ya que mar adentro no hay insectos y además al navegar les da más el aire necesario para su secado.

En nuestro caso, dejaremos las patas en un cubo con agua y sal durante al menos una hora. (60 g de sal por cada litro de agua estará bien). Y luego las protegeremos con tela mosquitera.

Ha llegado el momento de colgarlo. La gracia es que las patas no se toquen entre sí. Por ello, lo más sencillo es cortar entre dos patas y permitir que estas queden extendidas en vez de estar unidas en forma circular. Separarlas con la ayuda de una caña que apoyaremos entre la primera y la ultima pata  y colgarlas en un sitio donde no de el sol directamente y corra  bien el aire. Cubrirlo todo con una tela mosquitera y separar esta del pulpo a fin de que ningún insecto pueda tocarla incluso desde fuera.

No es conveniente que le dé el rocío por lo que sí está colgado a la intemperie, por las noches deberemos meterlo bajo techo.

El tiempo de secado depende de su tamaño  de la temperatura ambiente y sobre todo del aire que reciba. En principio, sabremos que las patas ya están buenas para comer cuando veamos la piel seca y las patas flexibles.  Y eso suele tardar entre 5 y 10 días como máximo. A partir de ese momento, podemos cortar las patas (hay quien las plastifica al vacío y las congela para tener todo el año y evitar que se sequen en exceso o se pudran). Lo mejor es asarla a la llama directamente o incluso dejarlas sobre la brasa y cortarlas en rodajas finas. Servirlas mejor recién asadas y regadas con un buen chorro de aceite de oliva.



Ya me contareis. 

27 de julio de 2015

SEPIONET A LA PLANCHA


Sinceramente creo que los sepionets son uno de los mejores manjares que uno se puede echar a la boca. Se trata de un cefalópodo muy pero que muy parecido a la sepia pero de tamaño pequeñito. En estas costas valencianas es muy fácil encontrarlo en bares y restaurantes. Su sabor es totalmente distinto al de la sepia y la mejor forma de disfrutar de ellos es asados a la plancha con una salsita encima tal y como los vamos a preparar hoy.

Bastará con;

Sepionets
Aceite de oliva
Pimentón
Sal

Una vez en nuestra cocina, los pasaremos ligeramente por el agua para quitarles lo poco que puedan tener adherido a su cuerpo evitando siempre que esta entre en su interior. Escurrirlos bien. El mejor consejo que os puedo dar es que, salvo que sean muy grandes, no los limpieis por dentro ni les quitéis la barca o pluma. Una vez asados, la barca sale fácilmente. Calentar bien la plancha o una sartén, echarle apenas unas gotas de aceite y esparcirlas con un papel de cocina para que no se nos peguen y enseguida poner unos pocos sepionets. La gracia es que la temperatura de la plancha no baje de golpe. Si lo hace, los sepionets empezarán a soltar agua y los coceremos más que asaremos, estropeando totalmente el plato ya que se nos quedará su carne dura, sosa y seca. Lo mejor es asarlos en varias veces si tenemos mucha cantidad. Con un par de minutos por cada lado, girándolos procurando que no se nos rompa la bolsa de tinta, será suficiente. Colocarlos en el plato y echarles por encima un majado hecho  con el aceite, pimentón y apenas un pizca de sal. A disfrutar.